| Resumen: |
Los medios de comunicación social son transmisores
y reforzadores de los mensajes sociales y creadores
de tendencias. A través de la gran pantalla se difunden
modelos culturales basadas en los tópicos existentes
sobre hombres y mujeres. Con el cine los estereotipos se
engrandecen. Pero también refleja las ataduras impuestas
a una masculinidad que constriñe a los hombres a lo largo
de una línea en la que no caben.
El rol de género aparece claramente diferenciado en las películas. Cada uno a lo suyo. Cada uno con
y en su papel. Es una interpretación dentro de otra. Los hombres fuertes e inteligentes; las mujeres
bellas y sensibles.
Los atributos característicos del varón aparecen en las películas por doquier. Pero no todos los
personajes los presentan de la misma manera. Existen graduaciones que varían en función de la intensidad
con la que demuestran poseer cada cualidad. La combinación de esos grados da lugar a las diversas figuras
de la masculinidad proyectadas por el cine. Si un hombre ha de ser fuerte y no lo es, dará lugar a la
figura del cobarde; si muestra una inteligencia moderada, a la del segundón; si un hombre se torna
enamoradizo, dará lugar a la figura del romántico; si un hombre cae en las garras de “Eva”, dará lugar
a la figura de la víctima.
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